Cuerpo · 12 min
Volver a moverse sin empezar por el final
Cuando una persona lleva tiempo inactiva, el mayor error suele ser utilizar como punto de partida lo que hacía hace diez o veinte años. El cuerpo actual no necesita demostrar nada: necesita recuperar confianza mediante dosis que pueda repetir.
Empieza por una actividad conocida y accesible. Caminar puede servir si el terreno y el equilibrio lo permiten; también cuentan moverse dentro de casa, pedalear de forma estable o realizar una rutina adaptada. La primera medida útil no es la velocidad, sino cómo te encuentras durante la actividad y cómo recuperas después.
Anota una referencia sencilla: minutos realizados, esfuerzo percibido y recuperación. Si al día siguiente el cansancio impide las tareas habituales, reduce. Si terminas con sensación de poder haber hecho algo más y te recuperas bien, existe margen para progresar poco a poco.
Una práctica para esta semana
- Elige una franja concreta de diez minutos.
- Prepara calzado, apoyo y recorrido antes de empezar.
- Mantén un ritmo en el que puedas hablar con frases completas.
- Repite antes de aumentar tiempo o intensidad.